EL ARTE DE LA INSIDIA (Primera parte)

Fotografía de la reunión del 28 de febrero 2019
Mario Bellatin con artistas que postularon a “México en Escena”. Reunión del 20 de Febrero de 2019.

 

 

El HÉROE TRÁGICO

El artista trágico no es un pesimista,

dice precisamente incluso a todo lo problemático y terrible,

es dionisiaco.

(Friedrich Nietzsche).

 

Para Friedrich Nietzsche, los héroes trágicos son alegres porque van a su destino, y lejos de negarlo, lo afirman. Mario Bellatin ya había manifestado desde el mes pasado que la dirección del FONCA la asumiría de manera temporal; que su propuesta era la de evaluar la condición actual de dicha Institución, poner a discusión con la comunidad los cambios que se necesitan, y posteriormente entregaría el manejo de la Institución a alguien más.

También compartió que en el proceso de evaluación descubrió tantos asuntos enrevesados, que lo llevaban a la conclusión de que el FONCA necesitaba una REFUNDACIÓN más que un arreglo. Y en otras tantas publicaciones convocaba a una colaboración y solicitaba un poco de comprensión.

17 de febrero de 2019
Mensaje que comparte Mario Bellatin en redes sociales el 17 de febrero de 2019

 

Los héroes trágicos siempre despiertan envidias, así le pasó a Dioniso. Los celos y la envidia de Hera la movieron a convencer a los Titanes de que lo asesinaran. No se trató de cualquier crimen, aquello fue una verdadera masacre. Dioniso fue descuartizado.

 

LA MAQUINARIA DE LA INSIDIA

En ningún momento existió un comunicado oficial en donde se anunciara la desaparición del FONCA. En ningún pronunciamiento oficial se demeritó la calidad artística de los beneficiarios de las becas del FONCA. Tampoco ha existido declaración alguna, que dicte una línea estética oficial del nuevo gobierno que se vería beneficiada por dichos programas. Sin embargo todas estas ideas las esparcieron un puñado de personas en redes sociales a manera de “rumores”, donde jamás se menciona el nombre y apellido de quien “supuestamente” se enteró de estos cambios de manera extraoficial.

Los rumores se esparcieron rápidamente, y cual pólvora, detonaron enfrentamientos entre las diversas comunidades artísticas y culturales.

¿A quiénes les conviene esparcir “rumores” (por no decir calumnias), nada inocentes, para provocar incertidumbre y división en el gremio del arte y la cultura?

¿Cómo fue posible que algunas personas vinculadas al arte y la cultura, se mostraran afligidas y preocupadas por “rumores”, anticipándose a cualquier pronunciamiento oficial? ¡Y todavía peor! Pese a los pronunciamientos oficiales aclarando que no desaparecería el FONCA, seguían repitiendo una y otra vez lo contrario.

¿Qué hay detrás de convocar a reuniones para hablar de las “nuevas políticas culturales”, cuando en las administraciones pasadas, no hubo convocatoria alguna para manifestarse en contra de las políticas empresariales, de las que actualmente se quejan que fueron víctimas?

La polarización social que vivimos en la actualidad no es nueva ni generada por el actual gobierno. Problemas como la desigualdad económica, el racismo y la discriminación existen desde hace mucho. Pero resulta particularmente llamativo, que la polarización se esté alimentando y promoviendo ¿A quiénes puede beneficiar esto?

No se trata de estar ciegamente a favor o totalmente en contra del actual gobierno, sino de ejercer el pensamiento crítico, y la crítica amerita un análisis de las cosas desafortunadas y erráticas, pero también de los logros. Sabemos que muchas personas aplaudirán todo sin cuestionarlo, pero también sabemos que muchas personas condenan todo sin analizarlo; y ninguna de las dos posturas extremistas ayudan a reconstruir una sociedad por demás violentada.

Si he de manifestar una postura ante el actual gobierno, diré que estoy en contra y me parecen bastante desafortunadas las decisiones que ha tomado en materia de ecología; y la ecología no es cosa menor, porque está relacionada con un modelo de mercado de explotación laboral y de recursos naturales. Tampoco estuve de acuerdo con la propuesta inicial de la Guardia Nacional, que afortunadamente terminó por modificarse.

Sin embargo, también manifiesto mi aprobación a notorios avances y logros que tenemos en temas de paridad de género, también apruebo la propuesta de legislación que encabeza la Secretaria de Gobierno en favor de los derechos de las mujeres, el histórico incremento al salario mínimo de los trabajadores, el desmantelamiento del Estado Mayor que sirvió para reprimir durante los años de nuestra dictadura disfrazada, el desmantelamiento del Centro de Investigación del Gobierno y la apertura de los archivos secretos, que habían sido negados a la sociedad evitando esclarecer crímenes de estado, la disminución del salario del Poder Ejecutivo y todo su gabinete. También me parece un acierto establecer como requisito que todos los funcionarios públicos realicen su declaración patrimonial, para transparentar sus recursos y para que la sociedad pueda dar seguimiento de los recursos que reciban. Y sobre todo, celebro el combate a la corrupción que quedó de manifiesto al enfrentarse abiertamente y sin miramientos, a las mafias del huachicol. Los mexicanos ignorábamos la gravedad y el alcance de estas mafias hasta que el actual Gobierno decidió confrontar el problema, que las tres administraciones pasadas del gobierno solapaban.

No cabe duda que la corrupción es el mayor problema que tenemos como sociedad, porque hasta la violencia ha sido patrocinada e incentivada por prácticas corruptas, dejando cualquier acción violenta en la impunidad.

¿Acaso pensábamos que la corrupción no estuviera presente en las instituciones culturales? Y esto no es recriminar a los artistas, ni mucho menos generalizar o meterlos en un solo costal. Simplemente es admitir que éste tipo de prácticas también existen en el sector cultural, solamente que también fueron solapadas muchos años; y quizá, solo quizá, esta sea una de las razones por las que se difundieron noticias falsas para causar alarma. Porque posiblemente sí se alarmaron los involucrados en prácticas corruptas, y era conveniente para éstos, dividir al gremio.

El tema de la desinformación merece toda nuestra atención. Uno de tantos retos que tiene el actual gobierno y todos nosotros como sociedad, es el de informar de manera directa y el de informarnos de fuentes verídicas. Resulta verdaderamente difícil mantenernos informados cuando existe una saturación de desinformación; de prensa que publica noticias con encabezados amarillistas o que muestran una visión parcial en vez de un análisis, y donde para rematar, pocos leen la nota por completo, dejándose llevar por los encabezados o por una lectura rápida sin verificar procedencia o veracidad.

Sin embargo, aunque es pertinente y necesario solicitarle a los funcionarios de Cultura un ejercicio de comunicación más directo y constante, también resulta urgente de nuestra parte, no difundir rumores, porque eso amerita caer en el juego de la insidia. No es grato difundir el pánico y luego solicitar un diálogo amable, con la intención de participar en las políticas públicas. Un diálogo “amable” no se solicita con la espada desenvainada.

 

DIÁLOGO SÍ, mentiras y chantajes no

¿Por qué nunca se unió el “gremio artístico” para reclamarle a las autoridades en turno, que los orillaran a constituirse como organización civil para acceder a las becas de México en Escena? ¿Por qué nunca les reclamaron a los anteriores funcionarios de cultura, que los sometieran a un modelo neoliberal de explotación? ¿En qué momento se cambiaron los roles de jugar las reglas del sistema a ser víctima de él?

Todos tenemos algo de responsabilidad cuando accedemos a participar en un juego en cuyas reglas observamos algo de injusticia, pero no hacemos nada porque en ese momento nos benefician.

No se trata de tomar partido por alguien, no todo es blanco o negro, el reto hoy se enfoca en la crítica y en la autocrítica. Tenemos todo el derecho de exigir a las autoridades un diálogo, pero también tenemos la obligación como ciudadanos, a ser responsables con la información que manejamos y a tener un mínimo de ética para no difundir noticias alarmistas envueltas en el fatalismo. Hablo concretamente de un supuesto mensaje enviado a correos electrónicos de muchos artistas en calidad de “anonimato”, donde un supuesto ex trabajador del FONCA pretende alertar a los artistas, de que se quieren quitar subsidios. A todas leguas se trata de un mensaje pretencioso, por demás deleznable que quiere causar alarma. Lo más paradójico, es que aunque se trata de un mensaje manipulador, muchos lo tomaron en serio.

22 de febrero de 2019
Captura de pantalla que comparte Enrique Olmos en redes sociales el 22 de febrero de 2019

Ni qué decir de las publicaciones en donde se lee: dicen, he escuchado decir, parece que… quieren desmantelar el FONCA. Pero nadie, hasta este momento (que yo sepa), menciona con nombre y apellido, quién dice ¿Qué? Compartir en redes sociales un “rumor” sin que nadie se haga cargo de esa información, es caer en un ejercicio irresponsable, por decir lo menos. No es ético tirar la piedra y esconder la mano.

A este punto en concreto es al que me refiero cuando menciono la obligación de ser responsables, en vez de jugar al rol de víctima con un discurso por demás plagado de cursilería y chantaje donde se pide que se detenga el maltrato hiriente y la indolencia inaudita contra creadores artísticos. Llama la atención, que anteriormente no sentían como maltrato o vejación que hayan sido orillados a constituirse como OSC, porque esas eran las reglas del mercado y querían estar en el mercado.

Nunca nadie sintió una ofensa, que en las dos administraciones pasadas se pusiera de moda el discurso no dependas de papá gobierno, mejor crea tu empresa cultural y conviértete en un emprendedor. Recuerdo haberme pronunciado en contra de ello, y comentar en numerosas ocasiones que papá gobierno no existe, porque el gobierno no es un padre, sino un hijo mal educado mantenido por el pueblo. Pero en ese momento, muchos estaban a favor de constituirse como AC, porque los funcionarios en turno aseguraban que ese era el futuro. Nadie los castiga ahora, como mencionan en la carta enviada al periódico La Jornada.

Enlace de la nota en periódico La Jornada el sábado 23 de febrero

El hecho de que saliera a relucir que muchas asociaciones civiles desviaban recursos, y que por ello se estaban estudiando los mecanismos, para que los apoyos los obtuvieran de manera directa los beneficiarios, no quiere decir que todas las AC son fraudulentas. ¡Mentira que se generalizó! Más bien, convino difundir la idea de que se estaba generalizando y de esta manera, propagar el miedo de que todo va a desaparecer. Manipulación a todas luces, pero entonces no caigamos en el juego.

Me pregunto, qué opinión le merece a la sociedad artística que la página web de Teatro Mexicano promueva notas verdaderamente discriminatorias y racistas con adjetivos como el naco y el lisiado, para referirse directamente a López Obrador y a Mario Bellatin ¿Qué necesidad hay de usar ese lenguaje para criticar? ¿Así es como pedían un alto al maltrato hiriente? ¿Acaso piensan que compartiendo ese tipo de notas van a adquirir popularidad? Todo lo contrario, esa página es un franco desprestigio para la comunidad teatral. Quien esté a cargo de este sitio web tendría que responder seriamente, por qué usa recursos públicos para difundir el odio, el racismo y la discriminación.

Enlace de la nota en Teatro Mexicano del 22 de febrero de 2019

Pienso que si queremos romper con la polarización que actualmente observamos, tendríamos que evitar que se incentiven este tipo de sentimientos. En pocas palabras, seamos críticos pero sin caer en el juego sucio.

 

ARROGANCIA

¡Ahora resulta que no todos tienen la capacidad para crear ni la calidad para que les otorguen becas! ¿Es en serio? Desafortunadamente, esa es la explicación que empiezan a dar algunos artistas en redes sociales, ante la insistente pregunta (por parte del más amplio gremio), del por qué las becas se han concentrado por años en unos cuantos.

¿De verdad no se han dado cuenta, que algunos trabajos de los propios beneficiados del SNC, han sido cuestionados por su calidad? ¡Ni hablar! No hay pero ciego que el que no quiere ver. Han caído en tal arrogancia, que no se dan cuenta de que son ellos mismos los que están menospreciando al gremio.

Para tratar de corregir su fatídico error, dicen también que el problema es el presupuesto. Parecen ignorar que vivimos en un país con una histórica deuda económica heredada de los últimos gobiernos, en donde existen millones de pobres y dolencias sociales inauditas que merecen nuestro enfoque. Sí, el arte puede hacer mucho por la sociedad, eso no se cuestiona, pero no perdamos de vista que la gran mayoría de los artistas de nuestro país, hacen arte sin becas del FONCA. Así que el dinero no es el problema, el problema es la soberbia y la avaricia.

¡No todo está perdido! Afortunadamente somos muchos (y muchos más que los abajo firmantes de sus cartas), que pensamos lo contrario. No somos resentidos que nunca han tenido beca, como nos descalificó Fernando de Ita (y replicaron algunos), porque sí la hemos tenido (y en más de una ocasión).

No por eso nos aferramos a ellas, al contrario; hablando en primera persona, fui beneficiaria del FONCA en dos ocasiones y a su vez propuse en una de las mesas de consulta (organizadas por la Secretaría de Cultura en Transición), que era necesario establecer un límite en el otorgamiento de becas para todos los artistas, para evitar que las becas se conviertan en manutención permanente ¿Qué hay de malo en ponernos un límite nosotros mismos en nuestros privilegios? Sí privilegios, porque si el derecho al que tengo acceso no tienen acceso los demás, deja de ser un derecho y se convierte en un privilegio. No caigamos en la tentación de la soberbia.

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